Escuchar artículo

Después de tres semanas sin acción por la fecha FIFA, River Plate recibía este sábado a Estudiantes de Río Cuarto, por la fecha 12 del Torneo Clausura, con el objetivo de meterse en zona de playoffs. Y lo lograría con creces, mostrando una enorme superioridad sobre su rival, pese a haber terminado apenas 1 a 0. El gol de Marcos Acuña le dio un triunfo necesario al “Millonario” y decretaron el descenso del “León del Imperio” a la Primera Nacional.

Apenas habían pasado los cinco minutos de juego cuando el “Millonario tradujo su ambición en festejo”. Tras una gran combinación en ofensiva, Ángel Correa lanzó un centro preciso al corazón del área chica. Con un buen instinto ofensivo, Marcos Acuña irrumpió con fuerza para conectar el balón y dejar sin opciones al arquero Herrera, desatando el primer grito de la noche en Núñez.

¡¡LLEGÓ EL PRIMERO DEL MILLONARIO!! Centro de Ángel Correa para que el Huevo Acuña la empuje por el segundo palo y anote el 1-0 de River vs. Estudiantes (RC). �� ESPN Premium | Suscribite al Pack Fútbol en https://t.co/QYG8QkfMVs https://t.co/Jo8nGBAaWX— SportsCenter (@SC_ESPN) October 11, 2026      

El marcador de la primera parte no fue más abultado únicamente por la figura descomunal de Lautaro Herrera. El arquero de Estudiantes de Río Cuarto se convirtió en una muralla infranqueable tras el gol: primero desvió remates de media distancia peligrosísimos de Tomás Galván y del juvenil Lautaro Pereyra; luego ahogó el grito al tapar de manera fenomenal un disparo a quemarropa adentro del área, manteniendo a su equipo en partido.

Consciente de la superioridad del rival, el entrenador de la visita, Rubén Darío Forestello, pateó el tablero de cara al segundo tiempo mandando tres variantes simultáneas a la cancha: Yeison Moreno, Martín Garnerone y Matías Valenti buscando refrescar el ataque y equilibrar el mediocampo.

Sin embargo, River no quitó el pie del acelerador. Apenas reanudado el encuentro, Sebastián Driussi ejecutó un tiro libre exquisito que se marchó lamiendo el travesaño, avisando que el Millonario sigue con hambre de liquidar la historia en su casa.

Festejo de un River que ganó por la mínima en el Monumental. 



Promediando la etapa, el juvenil Lautaro Pereyra, de gran desgaste e incisivo con sus remates de media distancia, se retiró muy aplaudido por todo el estadio. En su lugar ingresó Thiago Almada, aportando panorama y pausa en tres cuartos de cancha.

El trámite no cambiaría demasiado desde ahí y hasta el final, pero los cambios de Ponzio en los últimos instantes generaron las únicas zozobras defensivas de la noche. Poco importó a la hora del balance final, River se reacomoda en la tabla y Estudiantes, más allá de su digno papel, terminó perdiendo la categoría.