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La vida de Dani Alves ha dado un vuelco radical en los últimos años. Lejos de los lujos, los estadios colmados y los flashes propios de la élite del fútbol mundial donde brilló con las camisetas del Barcelona, Juventus y la selección brasileña, el exdefensor de 43 años ha encontrado un nuevo propósito existencial en la religión, tras superar un proceso judicial sumamente complejo. 

Esa faceta espiritual quedó plasmada una vez más durante su reciente visita a la ciudad de Salta, en Argentina, donde participó como invitado de honor en un encuentro organizado por el Ministerio de adoración AeEyV. Allí, consultado por la prensa local acerca de cuál fue su mejor sociedad histórica en el conjunto blaugrana y sorprendió a los presentes con la respuesta. 

 

 

  Dani Alves sorprendió al responder cual fue su mejor sociedad en Barcelona

Alves sorprendió con una respuesta diplomática en primera instancia para luego desatar la polémica mística: primero destacó a Jordi Alba y al propio rosarino por una cuestión de amistad, pero ante la repregunta sobre si su propia dupla en la cancha con el ’10’ no era superior, sentenció sin titubear: “Es mejor la mía con Cristo”.

Cambio rotundo de vida

Este insólito testimonio refleja la profunda ruptura que el exjugador ha manifestado respecto al personaje fiestero, extrovertido y bromista que solía exhibir durante sus años dorados en el césped. Hoy en día, sus redes sociales y sus apariciones en congresos internacionales, como el que protagonizó meses atrás en el Estadio Metropolitano de Madrid, se sustentan en mensajes de fe y testimonios de redención, utilizando su indiscutible alcance mediático para difundir la doctrina evangélica y dejar definitivamente atrás los fantasmas del pasado.