Escuchar artículo

La tensión en Avellaneda sumó un nuevo capítulo y la relación entre Marcos Rojo y Racing parece estar definitivamente rota. Por segundo día consecutivo, el marcador central no se presentó al entrenamiento del plantel profesional conducido por Sebastian Romero sin previo aviso ni justificación formal, ratificando su medida de fuerza. 

Con esta postura, el experimentado defensor busca forzar la rescisión de su vínculo para concretar su retorno a Estudiantes de La Plata, institución que pretende sumarlo como refuerzo de jerarquía para disputar las semifinales de la Copa Libertadores.

 

Marcos Rojo.

Esta nueva ausencia le da continuidad a lo sucedido en la jornada de ayer, cuando el zurdo pegó el primer faltazo pocas horas después de mantener una acalorada discusión con el presidente de la institución, Diego Milito. En dicho encuentro, la dirigencia le dejó en claro que la Academia no está dispuesta a otorgarle la libertad de acción ni a negociar su salida a costo cero a un rival.

Se esperan sanciones 

Ante la reiterada falta de compromiso y el incumplimiento de sus deberes contractuales, la cúpula dirigencial de Racing evalúa futuras sanciones disciplinarias y económicas para el defensor. En el predio de Avellaneda sostienen que la postura del club no cambiará ante las presiones del zaguero y que, si el Pincha desea contar con los servicios de su exjugador, deberá sentarse a negociar una compensación económica que satisfaga los intereses académicos.