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El clásico Fla-Flu sumó un nuevo y explosivo capítulo fuera del terreno de juego. Tras caer derrotado por 1 a 0 frente a Flamengo, la dirigencia de Fluminense manifestó su indignación de manera categórica contra el desempeño de la terna arbitral y los encargados de la tecnología, catalogando las decisiones tomadas durante el desarrollo del encuentro como determinantes para el resultado final.

La disconformidad del Flu se encauzó formalmente mediante un comunicado institucional en sus plataformas oficiales y a través de la voz de su propio presidente, Mário Bittencourt. La cúpula dirigencial del cuadro tricolor apuntó sin rodeos a fallos puntuales (como el planchazo de Erick Pulgar a Rodrigo Castillo) que consideraron perjudiciales para su equipo, asegurando que la labor de las autoridades en el campo y en la cabina del VAR empañó el espectáculo del fútbol brasileño.

NOTA OFICIAL O Fluminense FC lamenta que, mais uma vez, o maior clássico do Brasil tenha sido manchado por dois erros claros de arbitragem. Ainda no primeiro tempo, o atleta Erick Pulgar, do Flamengo, atingiu o joelho do atacante Rodrigo Castillo com a sola da chuteira, numa entrada violenta que colocou em risco a integridade física do jogador tricolor. O árbitro Rafael Klein, bem posicionado para avaliar a jogada, optou por não aplicar o cartão vermelho que a regra determina. Mais grave ainda foi a omissão do VAR, comandado por Daniel Nobre Bins, que dispunha de todos os recursos para corrigir o erro e preferiu se calar. A tolerância com esse tipo de conduta é um incentivo à deslealdade e uma ameaça a quem está em campo. Zelar pela integridade de quem joga é o mínimo que se espera de quem tem a responsabilidade de aplicar as regras. E como se um erro claro não fosse o suficiente, o árbitro ainda ignorou um pênalti de Alex Sandro em Savarino no segundo tempo. O atleta do Flamengo em nenhum momento disputou a bola e derrubou o jogador tricolor dentro da área, mas nada foi marcado. Não aplicar as regras implica em mudar a dinâmica de uma partida e, consequentemente, influenciar seu resultado. E isso não podemos permitir.— Fluminense F.C. (@FluminenseFC) October 11, 2026      

Esta dura protesta vuelve a encender la mecha de la polémica en torno al nivel del arbitraje en el Brasileirão y eleva la tensión de cara a las próximas jornadas del certamen nacional. Con la bronca a flor de piel, la entidad de Río de Janeiro dejó en claro que no piensa quedarse de brazos cruzados y exigirá explicaciones formales ante los órganos pertinentes.

El enojo del capitán

Tras el juego, Samuel Xavier lanzó fuertes acusaciones contra el arbitraje y puso en duda la imparcialidad de las decisiones que, según su visión, perjudican a los equipos capaces de competir con los principales candidatos al título: “Parece que todo el mundo ahí está, con todo respeto y disculpa la palabra, cagado”.

El lateral también mencionó a otros aspirantes del Brasileirao y cuestionó el supuesto trato diferencial hacia los equipos que pelean arriba. “No quieren que Fluminense llegue, no quieren que Cruzeiro llegue, no quieren que Red Bull Bragantino llegue, no quieren que llegue nadie, quieren que lleguen sólo esos dos”, disparó.