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Nico Williams atraviesa una etapa compleja en su carrera a causa de los constantes problemas físicos. Las lesiones condicionaron severamente su participación en una temporada muy especial para Athletic de Bilbao, marcada por el regreso del equipo a la Champions League. Esa falta de continuidad provocó que perdiera la titularidad en España durante la cita mundialista en manos de Álex Baena, aunque su calidad quedó demostrada en la gran final al entregar la asistencia decisiva a Ferran Torres.

Tras un inicio de torneo ilusionante donde parecía reencontrarse con su mejor nivel, nuevos contratiempos musculares lo obligaron a perderse varios partidos. Sin embargo, su estatus en el fútbol europeo se mantiene intacto y su nombre vuelve a sonar con fuerza para dar el salto a un gigante del continente: PSG lo considera el reemplazante ideal para Khvicha Kvaratskhelia.

La necesidad del equipo dirigido por Luis Enrique es urgente. La rotura de ligamento cruzado que sufrió el extremo georgiano frente a Barcelona lo marginará de los terrenos de juego por lo que resta de la temporada. Por este motivo, la directiva parisina decidió acudir al mercado invernal en busca de un atacante por la banda izquierda, reabriendo la carpeta de Williams, a quien ya intentaron fichar en el verano de 2024 en plena pugna con la entidad catalana.

Pese al interés de PSG, la negociación promete ser sumamente compleja. Athletic de Bilbao protegió a su figura con un vínculo contractual de larga duración firmado hasta 2035 y una cláusula de rescisión de 95 millones de euros.

 Nico Williams está en el radar de PSG. El fichaje fallido de Nico Williams a Barcelona

El representante, Félix Tainta, explicó que la operación no se concretó debido a la falta de garantías de que el extremo del conjunto vasco pudiera ser inscrito a tiempo para competir.

Durante el mercado veraniego de 2025, la entidad blaugrana afrontó serios problemas de fair play financiero y margen salarial. Esta crisis quedó en evidencia cuando Dani Olmo tuvo que perderse las primeras jornadas de LaLiga al no figurar inscrito formalmente en la plantilla. Para el entorno de Williams, este escenario representaba una línea roja inaceptable en una temporada previa a la Copa del Mundo.

“Llega un momento en que Nico no puede estar sin jugar. Nico es un Fórmula 1 y no me puedo comer tu problema. Así se lo hice saber al Barca”, confesó Tainta, priorizando el rodaje profesional de su representado. Ante la falta de certezas normativas que aseguraran su presencia en el terreno de juego, el atacante desestimó la propuesta catalana. Poco después, el elenco bilbaíno sorprendió al mercado anunciando la renovación de su gran figura con un contrato blindado hasta 2035.