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La Copa Sudamericana entró en su etapa decisiva y el marco internacional se vistió de gala para presenciar un clásico de titanes del fútbol brasileño. Santos y Atlético Mineiro se vieron las caras en los primeros noventa minutos de los cuartos de final, en un choque de estilos y jerarquías que tuvo un claro ganador: el Peixe fue superior durante buena parte del juego, se impuso por 2 a 0 y tomó una buena ventaja para la revancha de la próxima semana en Belo Horizonte.

El encuentro comenzó cerrado, con un “Galo” ordenado que intentaba bajarle la persiana al mediocampo. Sin embargo, la resistencia visitante se quebró al minuto 31. Luego de un centro preciso, Gabigol metió un frentazo de manual para asistir a Willian Arão, quien apareció libre de marcas en el área para empujar la pelota y desatar el primer grito de la noche. Con el 1-0, Santos manejó los tiempos y se fue al descanso con la tranquilidad de la ventaja.

  Luego de la asistencia de Gabigol, Willian Arão de zurda la puso pegada al palo de Gabriel Delfim.

En el complemento, Atlético Mineiro adelantó líneas buscando el empate, pero careció de profundidad y dejó espacios que el local no perdonó. El dominio de Santos fue tal que el arquero Gabriel Delfim debió evitar varias ocasiones en apenas un par de minutos. Hasta que, a los 68’, una intervención magistral de Gabigol habilitó al uruguayo Christian Oliva, quien definió con categoría para poner el 2-0 definitivo.

  Gabigol asistió de manera perfecta a Christian Oliva que definió de volea y marcó un golazo para poner el 2-0.

El tramo final del partido mostró a un Santos sólido en defensa que supo neutralizar los intentos desesperados del “Galo”. Con este resultado, el equipo paulista se encamina con una ventaja valiosísima. Pero, además, demostrando un rendimiento acorde a un equipo que quiere llegar lejos en el certamen.

Cuándo es el partido de vuelta

El segundo cruce definitivo se jugará el próximo miércoles 16 de septiembre en el Estadio Arena MRV de Belo Horizonte. Para avanzar a las semifinales, el “Peixe” puede permitirse perder incluso por un gol de diferencia. Por su parte, el equipo de Eduardo Domínguez necesita imponerse por tres goles para clasificar directo o ganar por dos para forzar los penales.