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El Gobierno de Neuquén ya comenzó a trabajar en el Presupuesto provincial 2027 y tiene como referencia obligada las variables macroeconómicas incluidas por el gobierno de Javier Milei en el proyecto de Presupuesto Nacional, enviado al Congreso Nacional esta semana. Inflación, dólar y crecimiento económico son algunos de los números que el equipo del ministro de Economía, Producción e Industria de la provincia, Guillermo Koenig, deberá incorporar a la planificación neuquina.

En diálogo con LU5 AM 600 Radio Neuquén, Koenig confirmó que el área económica provincial ya analiza el proyecto presentado por Nación y explicó por qué esos parámetros tienen una incidencia directa sobre las cuentas de Neuquén.

 

“Para poder realizar nuestro presupuesto, que es el presupuesto de la provincia, nos tenemos que regir por las pautas macrofiscales que fija ese presupuesto. La inflación esperada, el tipo de cambio esperado y el crecimiento del PBI. Nosotros tenemos que incorporar esos datos”, explicó.

El proyecto nacional contempla para 2027 una inflación del 18%, un crecimiento económico del 4% y un tipo de cambio de $1.847,60 hacia finales de ese año.

El presupuesto, una estimación

Sin embargo, Koenig puso una cuota de cautela sobre esas previsiones. El ministro recordó que un presupuesto se construye necesariamente sobre estimaciones que pueden modificarse con el paso de los meses y frente a circunstancias económicas que no estaban previstas al momento de elaborarlo.

“Son presupuestos, como el nombre lo dice. Están elaborados en base a cálculos matemáticos y estimaciones que realiza el equipo económico, pero después se van ajustando”, sostuvo.

El ejemplo está en las propias proyecciones nacionales. Según señaló, algunas de las variables previstas originalmente para 2026 terminaron siendo modificadas en el nuevo proyecto presupuestario. Para Neuquén, esa incertidumbre adquiere además una dimensión particular por el peso que tiene la producción hidrocarburífera sobre los ingresos provinciales.

A la hora de proyectar cuánto dinero ingresará durante el próximo ejercicio, Economía debe calcular cuánto crecerá la producción de petróleo y gas, cuáles serán las inversiones previstas y qué ocurrirá con los precios internacionales.

“En nuestros ingresos tiene una gran preponderancia la producción de hidrocarburos. Ahí tenemos que estimar cuál va a ser el crecimiento de la producción y tenemos dos variables: una es la cantidad y otra es el precio”, señaló Koenig.

El factor Vaca Muerta

En materia de producción, la provincia trabaja sobre las previsiones de inversión y las estimaciones elaboradas por el área de Energía. Pero el precio es mucho más difícil de anticipar.

Koenig recordó que situaciones internacionales inesperadas pueden alterar rápidamente esas proyecciones. “Como nos pasó el año pasado, tampoco teníamos en cuenta que iba a haber una guerra y la guerra modificó los precios. Eso es algo que nosotros no teníamos. Puede pasar para arriba como puede pasar para abajo”, explicó.

La inflación también tiene impacto directo en las cuentas provinciales. Neuquén sostiene una política salarial vinculada con la evolución de los índices de precios, por lo que esa variable deberá ser contemplada al calcular el gasto previsto para 2027.

“Uno trata, cuando realiza el presupuesto y en función de las variables que tiene en ese momento, de ser lo más objetivo y poder determinar un número de lo que van a ser los ingresos, los gastos y las inversiones que va a realizar la provincia en el próximo año”, señaló.

La proyección de Neuquén

Mientras el Presupuesto Nacional proyecta un crecimiento del 4%, Koenig evitó ponerle todavía una cifra al crecimiento que espera Neuquén.

Ante la consulta sobre si la provincia podría superar esa expansión durante 2027, prefirió esperar al cierre definitivo de los cálculos. “Después, cuando armemos el presupuesto y tengamos los números, yo lo voy a decir”, respondió.

Donde sí fue categórico fue al explicar qué hará el Gobierno provincial si la evolución de Vaca Muerta genera ingresos por encima de lo previsto.

“Todos los recursos extras que se pueden llegar a producir los estamos volcando en obras de infraestructura. Donde haya recursos adicionales vamos a acelerar inversiones”, afirmó.

La estrategia, según explicó, se mantendría al menos durante los próximos años. El objetivo es que el crecimiento de los ingresos hidrocarburíferos tenga su correlato en rutas, hospitales, escuelas, viviendas y servicios capaces de acompañar la expansión de Neuquén.

Koenig planteó que el desafío es evitar que el propio crecimiento termine generando un cuello de botella para la provincia y para Vaca Muerta.

“Si no generamos las rutas, no generamos los hospitales, no generamos las escuelas, se va a generar un efecto embudo que no va a permitir que la provincia crezca y que Vaca Muerta crezca”, advirtió.

En esa discusión también buscó poner en contexto cuánto de los recursos generados por la actividad hidrocarburífera queda efectivamente en manos de Neuquén.

Según explicó durante la entrevista, del total de los ingresos de la actividad un 60% corresponde a costos de producción y ganancias de las empresas, mientras que la provincia recibe alrededor del 13%. El resto se distribuye entre Nación y las demás provincias.

“Con un 13% que nos toca nos tenemos que hacer cargo de todas las inversiones y toda la infraestructura necesaria para poder generar que también Vaca Muerta pueda desarrollarse”, planteó.

Para el Gobierno neuquino, la discusión presupuestaria no termina entonces en cuánto dinero ingresará a las arcas provinciales, sino en cómo ese crecimiento puede llegar al resto del territorio.

Obras a partir del petróleo

Koenig resumió esa idea con una de las definiciones que atraviesa la gestión de Rolando Figueroa: que los beneficios de Vaca Muerta puedan sentirse en cada rincón de Neuquén.

“Tenemos que ser lo suficientemente cuidadosos para administrar esos recursos y que todos los neuquinos puedan ver los beneficios de Vaca Muerta, que a todo su metro cuadrado le lleguen esos beneficios”, sostuvo.

Ese derrame, aseguró, debe expresarse en infraestructura y servicios pero también en mejores condiciones de vida. Como ejemplo mencionó la posibilidad de generar herramientas de financiamiento para viviendas y las obras que actualmente se despliegan en distintas regiones de la provincia.

La inversión no está pensada únicamente para las ciudades directamente vinculadas con Vaca Muerta. Koenig destacó proyectos en el sur, en el norte y en distintos puntos del interior, donde el Estado provincial debe asumir obras que difícilmente serían rentables para una empresa privada.

“Son obras que llegan a lugares donde seguramente las distribuidoras o las industrias privadas no llegan. El programa de gobierno es que todos los neuquinos puedan llegar a tener la misma calidad de vida sin importar dónde vivan”, afirmó.

En las zonas directamente relacionadas con Vaca Muerta, la intención provincial es que las operadoras también acompañen el desarrollo de infraestructura. En otros lugares, las obras serán financiadas con recursos propios o mediante organismos multilaterales.

“Vaca Muerta es de todos los neuquinos. No necesariamente de un ministro o de un gobierno. Es de todos los habitantes de la provincia”, remarcó Koenig.

El Presupuesto 2027 deberá condensar ahora todas esas variables. Neuquén tomará como espejo las pautas macroeconómicas elaboradas por el gobierno de Milei, tal como establece el marco de responsabilidad fiscal, pero deberá cruzarlas con una realidad propia marcada por el crecimiento hidrocarburífero, la incertidumbre sobre los precios internacionales y una demanda de infraestructura que aumenta al ritmo de la provincia.

Koenig graficó ese escenario de una manera sencilla: “Al ser una provincia en crecimiento, es como una persona que está creciendo y siempre la ropa le va a quedar chica”.

El desafío del próximo presupuesto será, justamente, evitar que esa ropa vuelva a quedar chica demasiado rápido.

Autor: admin