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Desde Impulso Río Negro, celebramos y respaldamos el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que revocó la sentencia que avalaba el cobro indiscriminado e infundado de tasas municipales en la ciudad de Córdoba. Esta decisión sienta un precedente institucional clave para ponerle un límite definitivo al avance confiscatorio, desmedido y voraz de las administraciones locales sobre el bolsillo de quienes producen, invierten y trabajan.
El máximo tribunal de la República ratificó un principio elemental del derecho tributario y del sentido común: una tasa municipal no es un impuesto encubierto; exige inexcusablemente la contraprestación de un servicio público concreto, real, individualizado y efectivamente puesto a disposición del contribuyente. Cobrar por servicios ficticios, genéricos o inexistentes no es recaudar, es expoliar al sector privado.
La asfixia impositiva paraliza el desarrollo de las ciudades
Durante años, municipios de todo el país —y Río Negro no es la excepción— han utilizado las tasas locales como cajas políticas para financiar estructuras estatales hipertrofiadas, ineficientes y deficitarias. La proliferación de gravámenes bajo conceptos vagos de “inspección”, “seguridad e higiene” o supuestos “fondos de bienestar” no hace más que distorsionar la economía urbana, encarecer bienes y servicios, expulsar inversiones y desincentivar la apertura de nuevos comercios y fuentes de empleo.
Cuando un intendente multiplica cargas tributarias sin brindar servicios acordes, el resultado directo es el estancamiento económico: persianas que bajan, empresas que eligen radicarse en distritos con mayor libertad fiscal y familias que terminan pagando el costo del despilfarro municipal a través de precios más altos.
Declaraciones
 * Nicolás Suárez Colman, presidente de Impulso Río Negro:
> «Este fallo de la Corte Suprema marca un límite indispensable y expone la voracidad recaudatoria de los gobiernos locales, que han transformado las tasas municipales en aduanas interiores y herramientas de confiscación encubierta. Ningún municipio tiene derecho a cobrar tributos inventados sin prestar un servicio efectivo y medible. En lugar de ajustar sus propios gastos improductivos y ordenar las cuentas públicas, los intendentes asfixian al comerciante, al pyme y al vecino. Si queremos que las ciudades rionegrinas crezcan, generen empleo y atraigan inversiones, debemos cortar de raíz esta sangría tributaria. Menos presión fiscal es más libertad y más desarrollo.»
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 * Santiago Varela, secretario de Impulso Río Negro:
> «El exceso y la arbitrariedad de las tasas municipales son los principales anclas que hunden la competitividad de nuestras economías locales. Cada tasa inventada sin contraprestación es un freno de mano a la inversión privada, un sobrecosto injustificable que termina trasladándose a la góndola y castigando el poder adquisitivo de la gente. Los municipios deben entender que no son feudos recaudadores: tienen que limitar su función a prestar servicios esenciales con eficiencia, transparencia y austeridad. Es hora de terminar con la ficción tributaria y devolverle el protagonismo al que genera riqueza.»
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Compromiso con la libertad y el alivio fiscal
Desde Impulso Río Negro, ratificamos nuestro compromiso con las ideas de la libertad, el respeto irrestricto a la propiedad privada y la baja sostenida de impuestos. Exhortamos a los Ejecutivos municipales y a los Concejos Deliberantes de toda la provincia a revisar de inmediato sus ordenanzas tributarias para adecuarse a las exigencias constitucionales fijadas por la Corte Suprema de Justicia, eliminando todo tributo arbitrario que entorpezca la iniciativa privada y el progreso de los rionegrinos.

Autor: admin