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A pesar de un mercado veraniego vertiginoso que prometía devolver la ilusión y meter al club en la pelea grande, Tottenham atraviesa un sombrío presente futbolístico. La directiva tiró la casa por la ventana con una inversión cercana a los 370 millones de euros para moldear un plantel repleto de figuras, pero la respuesta competitiva en este inicio de Premier League fue alarmante.

El balance de las primeras tres fechas resulta francamente desolador para las aspiraciones del club inglés: apenas un punto sumado y una preocupante sequía anotadora con cero goles a favor. Desde las oficinas británicas observan con profunda inquietud cómo un equipo repleto de talento individual muestra una alarmante desconexión colectiva dentro del campo.

Todas las miradas apuntan al banco que comanda Roberto De Zerbi. El estratega italiano atribuye los malos resultados a la inevitable falta de rodaje de un vestuario completamente remodelado. Sin embargo, en la élite del fútbol inglés la paciencia es un lujo escaso, y el astronómico gasto realizado durante el período de pases multiplica la exigencia sobre sus espaldas. La cúpula directiva exige una reacción inmediata y victorias claras que justifiquen en el césped el enorme esfuerzo económico llevado a cabo por la institución.

La falta de contundencia en ambas áreas amenaza con desestabilizar definitivamente el proceso si no se produce un giro de 180 grados en el corto plazo. Con el duelo frente a Everton a la vuelta de la esquina, el proyecto de los “Spurs” se juega un examen decisivo para enderezar el rumbo y evitar que la temporada se transforme prematuramente en otro año a pura turbulencia.

 Roberto De Zerbi, el entrenador italiano de Tottenham. Créditos: Getty Images. El mercado de pases de Tottenham

La gran bomba del período de transferencias fue la llegada de Sandro Tonali procedente de Newcastle, en una operación récord para la institución que alcanzó los 108 millones de euros. A él se sumó el talentoso volante portugués Mateus Fernandes, adquirido desde West Ham por 99 millones.

Para dinamizar el ataque, el elenco de la Premier League concretaron la incorporación del extremo brasileño Savinho, desembolsando 88 millones de euros a Manchester City, mientras que para apuntalar la zaga central desembolsaron 60 millones por el neerlandés Jan Paul van Hecke, figura de Brighton.