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Una pésima noticia sacudió este miércoles el predio de Boca Juniors en Ezeiza. En medio del entrenamiento matutino bajo las órdenes del cuerpo técnico, el juvenil Tomás Aranda sufrió una grave lesión que encendió rápidamente todas las alarmas del departamento médico xeneize. Tras los estudios correspondientes realizados de urgencia, se confirmó el diagnóstico más duro para el atacante: fractura de peroné.

Según informó el periodista Gastón Gerke en DSports, el futbolista podría pasar por el quirófano en las próximas horas para iniciar un extenso proceso de recuperación. Aranda protagonizó un desafortunado incidente en el que se le habría trabado el pie mientras caminaba y de allí el dolor intenso.

 

Tomás Aranda.

Por la complejidad de la lesión y los tiempos de rehabilitación estipulados para este tipo de cuadros en deportistas de alto rendimiento, el delantero se perderá todo lo que resta de la competencia oficial en 2026 y recién podrá retornar a las canchas en el inicio del año 2027.

Una baja sensible para Arruabarrena

La baja de Aranda representa un imprevisto e insólito golpe para la planificación futbolística del club, ya que el atacante era uno de los juveniles mejor considerados por el entrenador para encarar el tramo decisivo de la temporada. En el entorno del plantel el impacto fue inmediato y tanto sus compañeros como el cuerpo técnico expresaron su respaldo absoluto para acompañar al juvenil en el comienzo de este largo proceso de rehabilitación.