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Más allá de la felicidad por la gran presentación que tuvo su equipo, no todo era alegría en el vestuario de Canadá. En plena conferencia post 6-0 a Qatar en lo que fue la primera victoria en la historia del equipo en los Mundiales, el entrenador Jesse Marsch habló del impacto que generó la terrible lesión sufrida por Ismael Koné durante el encuentro.

“Está en el hospital. Lo prepararán para una intervención quirúrgica. Voy a ir a verlo después de esta rueda de prensa”, explicó Marsch tras el partido. La lesión de Koné se dio justo sobre el banco canadiense. Marsch reconoció que el impacto fue duro para todo el grupo y que ellos pudieron oír el chasquido de la fractura de la pierna izquierda del jugador.

An unshakable brotherhood ����

Thinking of our brother, Isma, right now. This one is for you, 8️⃣ pic.twitter.com/Ac7EdjrznX— CANMNT (@CANMNT_Official) June 19, 2026      

El entrenador señaló que Koné es “una parte muy importante del corazón” de Canadá y admitió que su baja será importante. Marsch explicó que el futbolista catarí implicado en la acción acudió al vestuario canadiense para disculparse con Koné, aunque criticó la reacción del banco de Qatar ante una jugada que terminó con una lesión tan grave.

Una noche histórica

Los canadienses fueron muy superiores a Qatar.

Pese al golpe emocional, Canadá completó una noche que quedará en el recuerdo. “Cuando llegué aquí, la visión era más que este Mundial. Era cambiar el deporte en el país, generar interés, crear una identidad de lo que podía ser el fútbol canadiense”, afirmó Marsch.

El técnico consideró que la goleada tiene un valor que supera el resultado. “Se necesitan momentos como el de hoy, momentos que todo el mundo recuerde. Ningún canadiense olvidará este día”, afirmó.

“Los grandes momentos no llegan fácilmente y hay que apreciarlos y celebrarlos”, dijo Marsch y concluyó: “Ahora tendremos que centrar toda nuestra atención en lo que hará falta para ser verdaderamente grandes en este torneo”.