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La travesía de Ander Herrera en el fútbol argentino llegó a su punto final de manera abrupta. Lo que comenzó como un pase histórico impulsado por el propio deseo e idilio del futbolista con la mística azul y amarilla, concluyó en las oficinas de Ezeiza con una rescisión de contrato de mutuo acuerdo. 

A sus 36 años, el mediocampista español interrumpe el vínculo que lo unía a la institución hasta diciembre y se despide del Mundo Boca antes de lo previsto. Los argumentos detrás de esta drástica determinación radican en parte en el plano físico. 

A pesar de haber renovado sus votos de confianza a principios de este año para encarar la temporada bajo las órdenes de Claudio Úbeda, las persistentes dolencias musculares le impidieron al ex-Manchester United y PSG edificar la regularidad deseada. 

 Ander Herrera

Aunque su jerarquía y liderazgo dentro del vestuario eran sumamente valorados por Juan Román Riquelme y los previos cuerpos técnicos, la realidad indica que pasó más tiempo en kinesiología que sumando minutos efectivos dentro del terreno de juego y para Rodolfo Arruabarrena el “Vasco” se situó en un listado de prescindibles. 

Con la confirmación de su salida, Boca libera un cupo de extranjero clave y un salario de los más altos del plantel justo antes del inicio formal del mercado de pases invernal.

Los números de Ander Herrera en Boca

Así las cosas, Herrera se va de Boca luego de casi un año y medio en el que disputó apenas 29 de los 68 partidos que tuvo el club desde su arribo, con un gol (ante Barcelona, por Copa Libertadores). En total, estuvo 1.174 en cancha, un promedio de 40' por cada encuentro que jugó, y sufrió nada menos que seis desgarros musculares.