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Orlando Gill, el mismo que debió soportar críticas y cuestionamientos en el inicio de la Copa del Mundo, escribió su nombre con letras doradas en la historia del fútbol paraguayo. 

Con una sólida actuación y dos penales atajados, el arquero de San Lorenzo fue la figura del equipo de Gustavo Alfaro, que dio el batacazo y eliminó a Alemania del Mundial en dieciseisavos de final.

"Ni yo tengo palabras para describir esto. Dejamos el alma y el corazón", declaró Gill instantes después de la gesta guaraní en Boston.

"Es una emoción inmensa, fue un partido muy complicado. Supimos aguantarlo, abrimos el marcador, ellos encontraron el empate y gracias a Dios pudimos ganarlo en los penales", analizó.

La estrella de la definición desde los doce pasos, reveló que en la previa "analizamos a cada jugador, cada aspecto, cada detalle y por suerte pude tapar dos penales".

"Es un privilegio, eliminamos a un campeón y esto va dedicado a todo el pueblo paraguayo", concluyó Gill.

Autor: admin